RAMÓN SERRATOSA

Nació en la ciudad de Lleida el 4 de octubre de 1875. Ingresó en la Orden de la Merced en Roma en 1888 y tomó el hábito en Orvieto (Italia) el 1 de noviembre de 1890. Profesó de votos simples el 2 de noviembre del año siguiente. Hizo su profesión solemne el 3 de noviembre de 1894. Realizó los estudios en la Universidad Gregoriana, doctorándose en Filosofía (1894) y Teología (1898). Fue ordenado sacerdote en Roma el 19 de abril de 1898.

Recién ordenado sacerdote, el P. Maestro General lo destina a España; los tres primeros años los pasa en Sarria (Lugo), luego marcha al Olivar en donde pasa otros tres. En 1902 es enviado a Madrid.

En 1906 es nombrado para el cargo de Provincial de Castilla por cuatro años, y reelegido en 1910 y en 1921. Se abrieron bajo su mandato los conventos de Madrid, Ferrol y San Sebastián. En 1908, estando en la ciudad de Ferrol, funda la Cofradía de la Merced.

En 1928 viaja a América a investigar los Archivos de la Merced en ese continente. En 1950 regresó, procedente de La Habana, ya enfermo y achacoso. En 1951 fue destinado a Jerez. Aquí permaneció hasta su muerte acaecida el 18 de abril de 1961. Tenía 85 años.

ESCUDO

El escudo de la Cofradía está formado por los dos metales más nobles de la heráldica y por el color más utilizado y de los blasones: el oro, la plata y el gules (rojo). Consta de dos piezas heráldicas y la corona real.

Los cuatros palos gules o rojos, tienen su origen, conforme a la tradición, cuando cayó gravemente herido Wifredo, el Velloso, fundador de la dinastía de los Condes de Barcelona, luchando contra los normandos y al servicio de Carlos, el Calvo, emperador de los franceses en el siglo IX. El cual, para premiar su valor en batalla, le concedió en su lecho de campaña las armas heráldicas a él y a sus descendientes, mojó los cuatro dedos de su mano derecha en la sangre que brotaba de su herida, los imprimió en la rodela dorada del Conde, y dejó marcadas las cuatro rayas rojas, que se han convertido en los cuatro palos gules o barras catalanas.

La cruz de plata, es la antigua insignia de la Catedral de Barcelona, concedida a los mercedarios el día de la fundación de la Orden, el día 10 de Agosto del año 1218, por el Obispo Don Berenguer de Palou.

La corona, corresponde a los reyes de Aragón, entregada por Don Jaime I, el Conquistador, al fundador de la Orden, San Pedro Nolasco, al tener la Orden carácter religioso y militar, un círculo de oro enriquecido con piedras preciosas que sostienen hojas de apio (corona de los Reyes de Aragón)..
Rodea al escudo una rama de olivo y otra de laurel.

PRIMERA FASE: 1908

El 10 de agosto de 1218, San Pedro Nolasco, funda en la ciudad de Barcelona la Orden de la Merced. El objetivo del nuevo grupo religioso es la redención de los cautivos cristianos que, estando en poder de los musulmanes, corrían el peligro de perder su fe.
Para realizar esta noble, pero difícil tarea, Nolasco sabe que es necesario tener en cuenta tres aspectos:

  • Conocer las necesidades de los cristianos de su época
  • Contar con los recursos necesarios para ayudarles
  • Enseñar las obras realizadas.

Con el fin de responder al primer aspecto, Nolasco señaló a cada convento un territorio que se conocerá con el nombre de “Contrata”. Los frailes debían de recorrerla y hablar con la gente para conocer su situación y saber si algún cristiano estaba cautivo.
Una vez, o al mismo tiempo, que se estudiaba la situación era necesario buscar recursos económicos para poder realizarla. Para ello los mercedarios iniciaban toda una campaña “propagandística” en donde, por medio de sermones y predicaciones, recorrían los pueblos anunciando la redención y solicitando ayuda económica.

Para recolectar esta ayuda Pedro Nolasco sabe que necesita la ayuda indispensable de los seglares. Por ello funda las Cofradías de la Merced que colaboraran con los frailes en la misión redentora. Cuando esta finalizaba los frailes, acompañados de los cautivos liberados, recorrían los pueblos para dar testimonio público de que la redención se había realizado.

Esta actividad redentora, que se mantuvo a lo largo de toda la edad media y moderna, entra a partir de 1750 en una profunda crisis. Y con ella muchas cofradías cesan en su actividad y se transforman en asociaciones piadosas que tienen por objetivo fomentar la devoción a la Merced y al Cristo Redentor.

Estas cofradías piadosas son las que conoce el P. Provincial de la Merced Ramón Serratosa Querolt. Estamos a principios del S. XX y el P. Serratosa continua la tarea, iniciada en 1881, de restauración de la Merced en España. Su intención es clara: todo lo positivo que giraba alrededor de los conventos mercedarios había que recuperarlo. Por eso, cuando en agosto de 1908 funda la comunidad de Frailes de la Merced en Ferrol, ya tiene claro su objetivo de fundar también la Cofradía de la Merced. Al mes siguiente, concretamente el día 17 de septiembre, el P. Ramón Serratosa firma los primeros estatutos de la Cofradía de la Merced.

Estos estatutos, escritos en un simple papel, constan de nueve artículos en donde recoge, de su puño y letra, los principales rasgos de la Cofradía. Estos podemos dividirlos en tres apartados:

Quien puede pertenecer:
Según los estatutos pueden ser Cofrades aquellas personas devotas de la Virgen en su advocación de la Merced y que participen en una serie de actos formativos y litúrgicos.

Formativos: retiro espiritual una vez al mes.

  • Litúrgicos: la procesión mensual del Escapulario con misa solemne y Comunión general, la participación en la misa solemne de la Merced (24 de septiembre) y San Pedro Nolasco (31 de enero) y en el triduo por los difuntos en el mes de noviembre.

Que pasos son necesarios:
Tres son los pasos que se piden en los estatutos para poder pertenecer a la Cofradía:

  1. Administrativo: Lo primero que debe de hacer aquella persona que quiere ingresar en la Cofradía es presentarse al Presidente. Este, tras dar su aprobación, le comunica al Secretario que proceda a inscribir al nuevo Cofrade en el “Libro de Cofrades”
  2. Económico: El neocofrade debe de pagar la cuota de 0´50 pesetas y comprar el Escapulario.
  3. Celebrativo: Imposición del Escapulario por el Director espiritual de la Cofradía. Supongo que dicho acto se haría el domingo que se celebraba la “Procesión del Escapulario”.

Como se organiza la Cofradía:
Para el gobierno de la Cofradía el P. Ramón Serratosa establece los siguientes cargos:

  • Presidente: Convoca, preside las Juntas y acredita la pertenencia a la Cofradía. En caso de ausencia será substituido por el Vice – Presidente.
  • Director: Que preside todos los actos religiosos de la Cofradía y vela por que se mantenga el espíritu cristiano de la misma. Es sustituido por el Vice –Director.
  • Tesorero – Secretario: que levanta acta de las reuniones, lleva las cuentas y el “Libro de Cofrades”.
  • Vocales en número de 12. Los cuatro primeros cargos, que serán frailes allí donde los hubiese, son nombrados por el P. Provincial. Los Vocales son elegidos por los cofrades.

Esta es la primera Cofradía de la Merced que se funda en Ferrol, No tenemos, por ahora, más datos sobre ella pero considerábamos importante dar a conocer su existencia. Aunque sólo sea por justicia histórica a la obra del P. Ramón Serratosa.

SEGUNDA FASE: 1950

La “Cofradía de Estudiantes de la Santísima Virgen de la Merced” fue fundada en el mes de enero del año 1950. Los promotores de esta iniciativa piadosa, que contaron desde el primer momento con todo el apoyo del P. Claudio Miguel Peláez Nieto (superior de la comunidad mercedaria de Ferrol), fueron Demetrio Casares, José María Pérez y Antonio Gómez. Esta nueva cofradía penitencial tiene como miembros a los alumnos y ex-alumnos, que así lo deseen, del Colegio “Tirso de Molina”. Con el paso del tiempo la cofradía transforma su título original por el de “Muy Ilustre, Real y Militar Cofradía de Nuestra Señora de la Merced y del Penitencial Tercio de Jesús Redentor”, aunque los ferrolanos la denominan popularmente de la “Virgen Blanca o del Tirso”.

Su primera Junta Directiva como tal, formada por alumnos y exalumnos, la integran: Hermano Mayor, Francisco Eiroa; Secretario, Ricardo Alvariño; Tesorero, Antonio Gómez, y los vocales: Carlos Paramés, J.M.Fletes, José María Pérez, Benigno Carballo, Guillermo Romero y Ubaldo Parga.

Como toda Junta de Gobierno se reúne periódicamente para tratar asuntos de interés de la cofradía; entre sus primeros acuerdos, según nos narra la Revista “Tirso”, están los siguientes:

Esta Cofradía saldrá a la calle (d.m.), el Jueves Santo en compañía del trono de Jesús Nazareno, que saldrá de la Iglesia de Dolores.El trono portará una imagen de la Virgen de la Merced, que se vestirá a cargo de la Junta de Señoras de la Merced. El uniforme que ha de llevarse será: capuz verde, capa y hábito blancos y los botones y la banda verde. En la capa irá el escudo de la Merced.

Entrada la noche del Jueves Santo de 1951 procesiona por vez primera, por las calles de Ferrol, la Cofradía de Estudiantes de la Virgen de la Merced, sus primeros cincuenta cofrades acompañando el paso de la Virgen, ocupan el segundo lugar de la procesión del Santísimo Cristo de la Misericordia de la Unión de Cofradías de Dolores, portan el trono de la Virgen de la Merced los marineros del Cuartel de Instrucción; al llegar frente a la capilla, detuvieron la imagen y la colocaron saludando a dicho templo. “Sus cofrades recibieron felicitaciones por el orden y seriedad con que procesionaron, llamando mucho la atención la imagen de la Virgen de la Merced, en la que la gubia del imaginero compostelano L. Carballido, supo infundir y fundir, armónicamente, piedad, sentimiento y belleza”(Revista “Tirso”, nº 13, marzo 1951).

En el mes de junio de 1952 la Junta Directiva tiene como proyectos más importantes: adquirir una corona y un manto para la imagen de la Virgen y el adorno completo del trono. La corona se costeara con los donativos de los devotos y devotas; pudiendo ser estos en metálico o con objetos de plata que quieran cederles para tan piadoso fin. Los proyectos, generalmente por falta de recursos económicos, tardan muchas veces en hacerse realidad, pero pasados los años han sido conseguidos. En concreto, en la Semana Santa de 1956, la Virgen luce por primera vez su corona de plata dorada, que es una hermosa pieza de orfebrería.

En el mes de diciembre de 1954 fue nombrada Camarera Mayor Doña Matilde Mac-Mahón, viuda de Estripot, de quien cabe resaltar sus trabajos y desvelos a favor de la Cofradía. Posteriormente su hija Doña Matilde Estripot y su yerno Don José Luis Riobóo se encargaban de todo lo relacionado con vestir a la Virgen y adornar el trono; han sido, sin lugar a dudas, un ejemplo de entrega, amor y cariño filial a María de la Merced.
Los primeros Estatutos dicen que para ingresar como cofrade hay que solicitarlo a la Junta de Gobierno, quien lo concederá o no según la devoción que sienta el solicitante hacía la Santísima Virgen de la Merced. También cita los cultos a los que están obligados los cofrades, entre los que cabe citar: misa de comunión el 24 de cada mes; misa cantada y hora santa el 24 de septiembre; misa por los cofrades y familiares difuntos el 25 de septiembre; el día de Jueves Santo cuatro cofrades darán, en turnos de media hora, guardia de honor al Santísimo en el Monumento. A lo largo de los años permaneció la guardia de honor al Santísimo y se amplió la asistencia a la misa sabatina.
Sin duda alguna, 1958 es el año de la autonomía de la Cofradia de Estudiantes de la Virgen de la Merced. En este año, siendo Hermano Mayor Don Federico Sánchez-Barcáiztegui y Aznar, se produce la independencia de la Unión de las Cofradías de Dolores, dejando por tanto de procesionar en la noche del jueves santo con el Santísimo Cristo de la Misericordia y pasando a salir en procesión desde el Colegio, el miércoles santo, a las ocho de la tarde, saliendo el trono de la Virgen por el portal de la calle de Arce.

El itinerario de la procesión, que se mantuvo hasta 1970, era: Arce, María, Parque, Real, San Diego, Magdalena, Rubalcava, Real, Méndez Núñez, María y Arce. A la retirada de la imagen de la Virgen se entonaba la Salve Regina. La autonomía o independencia de la Cofradía no supuso dejar de colaborar con las Cofradías de Dolores, las relaciones siempre han sido inmejorables y gracias a Dolores la Cofradía de la Merced llegó a ser lo que fue, una gran hermandad procesional de la Semana Santa Ferrolana.

El año de la ampliación y consolidación lo podemos situar en 1961; este año tiene lugar la fundación del Tercio de Jesús Redentor (término que la Cofradía añade a su título). En la Semana Santa de este año sale por primera vez la imagen de Jesús Redentor, que lo hace sola, para en años posteriores salir acompañada de San Juan y la Dolorosa, que forman el grupo del calvario de la Capilla del Cristo. Los cofrades son los alumnos y exalumnos mayores, como norma general, que procesionan con el siguiente hábito: túnica blanca con mangas tipo franciscano, capuz y cíngulo blancos y escapulario morado; siempre han desfilado portanto unos grandes cirios. Durante algunos años, hasta 1967, el trono del Cristo era cedido por las Cofradías de Dolores y salía de dicha Capilla hasta la calle de Arce para incorporarse a la procesión; posteriormente, el Cristo en el trono antiguo de la Virgen salía del portal de la calle de Arce y la Virgen en su nuevo trono de la Capilla del Colegio.

La última salida procesional de la Cofradía se produce el 25 de marzo de 1970, miércoles santo, que por motivos del tiempo reinante tuvo que retirarse anticipadamente. Se ha escrito mucho sobre la desaparición de la Cofradía, pero como último secretario que fui de su Junta Directiva, quisiera resaltar algunos aspectos que me parecen importantes:

  • La Cofradía no entra en crisis porque haya perdido su identidad o por falta de sentido religioso.
  • Es cierto que a comienzos de los años setenta del pasado siglo se están poniendo en práctica los distintos decretos conciliares del Vaticano II, y el tema de la religiosidad popular, como muchos otros aspectos de la vida de la Iglesia, entran en crisis; soplan nuevos vientos y muchos sacerdotes de Ferrol, a mi entender con buena intención aunque podamos pensar que estaban equivocados, interpretan que esas manifestaciones religiosas no obedecen a motivos de fe e intentan suprimirlas.
  • La Comisión Diocesana de Liturgia, en el mes de febrero de 1971, publica en el Boletín Oficial del Obispado de Mondoñedo-Ferrol la “Nota sobre los Cultos Religiosos de la Semana Santa”, que en su último párrafo dice: “Son las procesiones penitenciales una importante manifestación religiosa de la Semana Santa. El bien espiritual que deben promover dependerá del auténtico sentido de penitencia, fe y testimonio cristiano de todos los que en ellas participan. Es pos estas razones y fines religiosos por lo que esta Comisión Diocesana determina, para todos los puntos de la Diócesis en que puedan tener lugar, que los Cofrades tomen parte con el rostro descubierto, acompañando con la mayor devoción y ejemplaridad a las venerables imágenes de la Pasión. Y pide a a todos que colaboren con espíritu de piedad”
  • Ante la nota de la Comisión de Liturgia el superior de la comunidad mercedaria P. Luis Jaime Solla Fontán y la Junta Directiva de la Cofradía, con su Hermano Mayor Don Francisco Vázquez Fontenla, su Presidente Don Bernardino Mauricio Rico y demás miembros de la misma, convocan, a principios de marzo de 1971, en el Salón de Actos del Colegio “Tirso de Molina” una Asamblea Extraordinaria en la que se comunica la obligatoriedad de desfilar con el rostro descubierto; sometido el tema a votación de los cofrades, se acuerda dejar de procesionar de modo temporal.

Ese modo temporal duró unos cuantos años. En sí, jurídicamente hablando, ni siquiera se disolvió, simplemente dejo de tener actividad, hasta su total desaparición. Afortunadamente la nueva Cofradía de la Merced, que asume toda la historia anterior, hace posible que Jesús Redentor y la Virgen de la Merced sigan procesionando por las calles de Ferrol, sigan derramando a su paso misericordia y caridad redentora.

TERCERA FASE: 2000

En las vísperas del nuevo siglo, el movimiento seglar mercedario había experimentado en Ferrol un auge extraordinario con el crecimiento y fundación legal en el año 1999 del Movimiento Juvenil Mercedario de Galicia. Fruto de esta expansión se vio la necesidad de profundizar en la espiritualidad de la Orden. Varios laicos colaboradores del Movimiento antedicho, con el apoyo del P. José Ignacio Postigo Cacho, propusieron recuperar la idea de la antedicha Cofradía, y para ello restaurar la Cofradía de la Merced. Esta refundación se produjo en el año 2000 en el seno del MJMG. El 16 de abril de 2000 se llevaba a cabo la primera Ceremonia del Envío de los nuevos cofrades.

La Cofradía recoge, conserva y actualiza en el s. XXI el legado de los cofrades mercedarios que, a lo largo del s. XX, han mantenido encendida la devoción a Nuestra Señora de la Merced, a lo largo de todo el año cristiano y, en especial, en el seno de la Semana Santa ferrolana. Surgiendo dentro del mismo contexto, la comunidad mercedaria de Ferrol, es la plena continuadora histórica y religiosa de la Hermandad fundada en el año 1908 del pasado siglo. La nueva creación, necesaria en el ámbito jurídico, no es óbice para afirmar dicha continuidad.

De este modo, el día 21 de abril de 2002, la Asamblea del Movimiento Juvenil Mercedario de Galicia aprueba los primeros Estatutos de la Cofradía de la Merced, adquiriendo esta personalidad jurídica propia en el momento en el que el P. Alejandro Fernández Barrajón, Provincial de la Orden en Castilla, confirmó los Estatutos, paso este necesario para ser reconocidos a nivel diocesano e integrarse en la Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa ferrolana.

El 7 de abril de 2004 procesionaba por primera vez en solitario, con una imagen de Nuestra Señora de nueva factura, obra de Jesús Méndez Lastrucci. La procesión se realizó a continuación de la Ceremonia del Envío.

El 23 de marzo de 2005 se incorporó a la procesión el Tercio del Cristo Redentor con la imagen titular del mismo nombre de la antigua Cofradía.

Este Tercio adquirió procesión titular el día 6 de abril de 2007, sacando a la calle el Cristo Redentor sobre cruz arbórea de nueva factura, obra del artista ferrolano Jesús Yánez Leira, coincidiendo con la adoración de la Cruz en los Oficios de Viernes Santo.

El 14 de diciembre de 2007 se aprobaron los segundos Estatutos por la Asamblea de la Cofradía de la Merced, recibiendo confirmación por el Padre Provincial de Castilla, el P. Justo Linaje Armiño.

Mejorando el patrimonio de la Hermandad, en 2011 se encarga al imaginero José María Hurtado Rodríguez, sevillano, la elaboración de una nueva imagen procesional de vestir, Nuestra Señora de los Cautivos, imagen que fue presentada el 31 de marzo de 2012 y salió a la calle por vez primera el Miércoles Santo.

Finalmente el 19 de noviembre de 2012, el P. José Ignacio Postigo Cacho, Provincial de Castilla de la Orden de la Merced, ratificó la modificación de los Estatutos que fueron aprobados en Asamblea el 26 de octubre de 2011.